Su primera vez malita, con cuarenta grados de fiebre... y a mi se me cae el alma a los pies cuando la veo con los ojitos brillantes y meloooosa como un gatito pequeño. No tiene ganitas de jugar, solo de acurrucarse en mis brazos y yo me muero, cuando la mezo y la noto tan calentita y tan pasiva, la pobre.
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Pero bueno, supongo que hay una primera vez para todo, y ésta es la primera de muchiiiisimas noches de vigilia, aunque no creo que me acostumbre a ello nunca, al menos hasta que cumpla dieciocho!
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El pediatra dice que es un enfriamiento, que tiene la garganta inflamada (como su puñetera madre cuando era pequeña, siempre con angina) y es que en estas fechas pasan del calor sofocante a las corrientes de aire, y no se si es mejor taparla o dejarla desnudita...
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En fin, cosas de mamá novata, que por tó hay que pasar...
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